Actualizado el 8 de Agosto.

¡Somos más, y no tenemos miedo!

Después de más de una semana de protestas, la gente puertorriqueña logró forzar la resignación del gobernador Ricardo Rosselló la noche del 24 de julio. El anuncio vino después de que cientos de miles de puertorriqueños paralizaran el país en protesta, cerrando todas las salidas de la carretera principal. Poco después, “Ricky” apareció en Fox News y declaró que no iba a dimitir porque quería “terminar lo que había empezado.” Le preguntaron quién en su país lo apoyaba, y no pudo responder. Esto era evidente en las calles de San Juan. Cada esquina, cada letrero, cada escaparate de tienda con la misma reivindicación de la gente: “¡Ricky Renuncia!”

La isla está en el medio de una recesión de trece años que está siendo devastadora, y que ha visto miles de personas migrar de Puerto Rico al continente. El gobierno declaró la quiebra en 2017.  4.645 personas fallecieron como resultado del huracán María, aunque el presidente Trump asegura que el número es mucho más bajo, y miles siguen sufriendo por falta de recursos básicos, incluso falta de alojamiento. Los daños del huracán se estiman entre $90 y $120 mil millones.  La Junta de Supervisión y Administración Financiera — llamada con sorna “La Junta” — es un organismo impuesto por los Estados Unidos de manera completamente antidemocrática que ha hecho incesantes recortes, privatizaciones de energía, de escuelas y de las telecomunicaciones e implementado a la vez otras políticas de austeridad que han degradado las condiciones de vida para millones de personas. Las estadísticas son escandalosas: más de 44% de trabajadores y jóvenes viven en la pobreza. 

Desde la tragedia del huracán María, el dinero de emergencia de la isla ha sido víctima del lucro, mala gestión y corrupción de políticos y empresarios. Las medidas de “alivio de la deuda” han significado la venta de escuelas con funcionarios corruptos que se embolsaron grandes beneficios. En una protesta, una niña tenía un letrero que decía “Violencia, es el cierre de mi escuela”.

La filtración de mensajes de texto entre Rosselló y otros funcionarios mostró con asombrosa insensibilidad la verdadera naturaleza de la élite. Esta fue la gota que colmó el vaso y el desencadenante de las protestas. En cientos de mensajes de texto bromeaban sobre asesinar a la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, hicieron comentarios homófobos e incluso bromas sobre los cadáveres amontonados después del huracán María. La gente dejó muy claro que no se detendrían hasta que él renuncie.

El lunes 22 de julio, después del gran “Parón”, el gobernador renunció a la presidencia de su partido y dijo que no se postularía para la reelección, pero eso no fue suficiente. ¡Lo querían fuera! La autora junto con otros miembros de Socialist Alternative estaban en San Juan para participar y reportar.

Había acciones planeadas para toda la semana, incluida una marcha el jueves por “La Milla de Oro”, el distrito financiero de San Juan y la sede del banco principal de la isla, Banco Popular, cuyo presidente está en La Junta, consejo asesor financiero de Puerto Rico. Una de las demandas del movimiento se ha convertido en deshacerse de este cuerpo antidemocrático; por lo tanto, una marcha por esta calle iba a enviar un mensaje importante. Se programó otro día de protesta masiva para el sábado siguiente bloqueando el centro comercial más grande de la isla. Un miembro de la familia Fonalleda – otra sección de la élite, propietaria del centro comercial – le escribió una carta a Ricky pidiéndole que escuchara a la gente y renunciara. El sindicato de conductores de camiones también dijo que si no renunciaba ese lunes, empezarían una huelga indefinida. Una huelga de camioneros básicamente detendría el comercio en toda la isla. Y mientras tanto, todos los días en La Fortaleza (la mansión del gobernador) había constantes protestas que amenazaban con intensificarse aún más.

Sin lugar a dudas, toda esta presión y la amenaza de una escalada aún mayor con grandes repercusiones económicas ha obligado al gobernador a aceptar finalmente las demandas del movimiento y renunciar. ¡Esta fue una victoria del pueblo puertorriqueño!

La escala escalada de las protestas, la cantidad de solidaridad y unidad mostradas por la gente común de Puerto Rico durante esta lucha han sido verdaderamente históricas. Personas de todas las edades entendieron que la única forma de deshacerse de Ricky era quedarse en las calles. Sindicatos, estudiantes, clérigos y la comunidad LGBTQ trabajaron juntos y se coordinaron para continuar las acciones en todo el país, todos los días. No hubo violencia de la gente. No hubo disputas sobre acciones. Ni siquiera hubo una pausa en las consignas que durara más de 30 segundos.

“Ricky renuncia, y llévate a La Junta!”

¿Pero qué sigue? Después de que Ricky renunció, la Secretaria de Justicia Wanda Vázquez era la siguiente para ocupar la gobernación, y aunque no participó en el infame “chat”, los puertorriqueños la detestan casi tanto como a Ricky. Las protestas continuaron y Wanda declaró que no tomaría el cargo. 

El 2 de agosto, Pedro Pierluisi fue juramentado como nuevo gobernador de Puerto Rico. Una estudiante activista de la Universidad de Puerto Rico nos dijo: “Es un capitalista de extrema derecha que representa al sector privado. Apesta”. Para empeorar las cosas, antes de asumir el cargo, trabajaba como abogado representando a La Junta, a la misma junta financiera que la gente de la isla pedía a  Ricky que se llevara con él. La Junta es un organismo antidemocrático y no electo que tiene control y supervisión colonial sobre la economía de Puerto Rico. Implementa recortes extremos y austeridad que han mantenido a la isla empobrecida durante años con el objetivo de pagar una deuda injusta. ¡La Junta se debe ir!

Las protestas continuaron, exigiendo un cambio real en el régimen de corrupción y elitismo que ha estado gobernando la isla durante años. Esto obligó al Senado y al Tribunal Supremo de Puerto Rico a anular el juramento de Pierluisi como gobernador el 9 de agosto. Como resultado Wanda Vázquez se convirtió finalmente en gobernadora. Pero los puertorriqueños no están satisfechos, y el mismo día se produjeron más protestas  pidiendo su destitución y exigiendo que sea la gente, y no las negociaciones internas del partido, la que decida quién es el nuevo gobernador/a. Dado el alto nivel de desilusión pública con el sistema político, parece probable que las protestas continúen.

El pueblo de Puerto Rico ha demostrado que la acción de masas puede derribar a los políticos corruptos. Pero, como se ha visto, esto por sí solo puede llevar a políticos aún más corruptos a tomar su lugar. Es hora de que los trabajadores y los jóvenes de la isla desafíen al régimen colonial, la oligarquía financiera y a la dictadura de los grandes negocios sobre la vida de las personas. Ya se han anunciado asambleas populares en toda la isla para debatir los próximos pasos que debe tomar el movimiento para poder desafiar el podrido régimen que presidió Rosselló.

Los capitalistas de Wall Street están dispuestos a empobrecer al país para llenar sus bolsillos como lo hacen en todo el mundo. Los trabajadores en los Estados Unidos debemos unirnos con nuestras hermanas y hermanos puertorriqueños para luchar contra el colonialismo y la austeridad, lo que en última instancia significa luchar contra el capitalismo.

Esta increíble lucha de masas ha mostrado la manera de desafiar cualquier nuevo ataque de los grandes negocios y la administración Trump, en Puerto Rico y en todo el territorio continental de EE. UU. Socialismo, lucha y solidaridad son ideas que están resurgiendo en América del Norte y Central. Una nueva generación de estadounidenses está debatiendo las ideas del socialismo como resultado de la campaña de Bernie Sanders y las nuevas huelgas y luchas de los trabajadores. Estas son las fuerzas a quien los trabajadores y jóvenes de la isla pueden mirar como aliados para continuar la lucha contra La Junta y por un Puerto Rico democrático y socialista como parte de una federación socialista de América del Norte.   

Pedimos:

  • ¡Protestas de masas en el continente en solidaridad  con nuestros hermanos y hermanas en Puerto Rico!
  • Abolición de La Junta (de Supervisión y Administración Financiera). Cancelación de la deuda. ¡Descolonización de Puerto Rico!
  • Completa financiación para reconstruir viviendas e infraestructura y restaurar los servicios devastados por el huracán María en toda la isla.
  • Reversión de todos los recortes; reabrir las escuelas. Poner fin a la privatización: devolver las telecomunicaciones y la energía eléctrica a la propiedad pública. 
  • Elecciones inmediatas; sacar a la élite política; por candidatos de clase obrera, completamente independientes de intereses corporativos, fin a la corrupción y por un programa claro que defienda las necesidades de los trabajadores y los pobres, no de los bancos y las grandes negocios – por un Puerto Rico socialista y democrático.
13 Shares