Entrevista con el director político de Kshama Sawant

Traducido al Español por Alexis Vigo, Click here for English version.

Philip Locker es el director político de la campaña de reelección de Kshama Sawant y portavoz nacional de Alternativa Socialista (Socialist Alternative).

Kshama se postuló a la reelección y tiene un índice de aprobación de 61%, el más alto de los concejales de Seattle. ¿Cuán posible es que Kshama sea reelegida?

Estoy seguro que Kshama será reelegida gracias a sus antecedentes en la lucha y victorias por verdaderas mejoras para la gente trabajadora de Seattle. Aún así, no debemos ser autocomplacientes. Estas elecciones serán sumamente reñidas específicamente por lo importante que es lo que hemos logrado; hemos demostrado la viabilidad y el valor de la política de la clase trabajadora independiente.

Los antecedentes en poder de Kshama son un ejemplo, de que las grandes corporaciones y el partido Demócrata están determinados a extinguir antes que se extienda a fondo. Hay mucho en juego.

Nuestros enemigos, al igual que nosotros, reconocen que la reelección de Kshama será un evento histórico que fomentará el desarrollo de más campañas independientes de izquierda en Seattle y por toda la nación. Sabemos que el alcalde y la cámara de comercio tienen como mayor prioridad la derrota de Kshama en las elecciones de este año y claro está, están siendo muy ingeniosos en ello.

No han postulado a un candidato abiertamente pro corporaciones y empresa. Al contrario, han reclutado y respaldado a Pamela Banks, quien se postula como una líder de la comunidad y derechos civiles por mucho tiempo y presidenta de la Liga Urbana (Urban League). Banks se ha descrito como una campeona progresiva, igual que Kshama, con la excepción de que puede “colaborar” y ser más efectiva.

¿Cuáles son las cuestiones más importantes para los trabajadores en estas elecciones?

La cuestión más importante es la crisis de vivienda económica. Seattle ha tenido el crecimiento más rápido en alquiler de todas las grandes ciudades de Estados Unidos. No hay casi nadie en Seattle que no tenga un vecino o familia, si no es que lo haya sufrido él/ella mismo/a, que no haya pasado por lo que llamamos un desalojo económico. Esto es cuando mudarse es obligatorio porque se subió el alquiler un 10, 20, 50 o hasta un 100% o más.

Es de esperar que los propietarios de inmuebles, los desarrolladores y los caseros tengan a la alcaldía en el bolsillo. El gobierno municipal lleva años dándole ayuda financiera y favores especiales a desarrolladores multimillonarios como Paul Allen mientras no se ocupan de apoyar a los pequeños propietarios ni los derechos de los inquilinos.

Kshama se postuló bajo un programa robusto en la cuestión de vivienda económica; como pasar un control de alquileres, hacer que los desarrolladores paguen finalmente por vivienda asequible y sacarles las manos de las jugosas “ayudas financieras” dadas a las corporaciones. Kshama también apoya propuestas específicas para fortalecer los derechos de los inquilinos: avisos obligatorios a los inquilinos cuando el alquiler vaya a subir un 10% o más con seis meses de anticipación y proveer ayuda en la relocalización de gente que tenga que mudarse por un desalojo económico causado por alquileres disparados.

Aún así, creo que lo que podría tener el mayor impacto a mediano plazo sería el plan de  Kshama para que el gobierno municipal construya miles apartamentos de alta calidad, los cuales se alquilarían por debajo de los precios del mercado como una alternativa económica a los precios desorbitados del mercado privado de viviendas.

La campaña de Kshama tiene un papel clave al marcar un nuevo camino para el activismo político de izquierda en los Estados Unidos en el caso de la vivienda. Podemos demostrar y promover la importancia de tener soluciones basadas en la propiedad social con viviendas bajo el control del gobierno municipal. Esto se contrasta con la perspectiva dominante de la mayoría de los defensores de la vivienda económica: tratar de obligar a los desarrolladores con ánimo de lucro a construir viviendas que cumplan con nuestras necesidades por medio de sobornos.

¿Por qué Alternativa Socialista llama al partido Demócrata a desarrollar una alternativa política independiente? ¿Es la campaña de reelección de Kshama parte del desarrollo de una alternativa?

Photo: seattlemet.com
Foto: seattlemet.com

Absolutamente. La reelección de Kshama es una batalla crucial para todo el que apoya la política independiente de izquierda en los Estados Unidos.

La mayoría de los trabajadores y los jóvenes están sumamente hartos de este sistema político corrupto. Todos saben que las grandes corporaciones y los multimillonarios han comprado el sistema y los dos partidos políticos – Republicanos y Demócratas – para servir únicamente sus intereses. La gente trabajadora, los estudiantes, las mujeres, la gente de color; ¿dónde está nuestra voz política? ¿Quién nos representa en el gobierno?

La política corporativa en Seattle toma la forma del partido Demócrata porque esta es una ciudad de un solo partido. Antes de la elección de Kshama, el concejo municipal de Seattle era 100% demócrata, el cual, junto a un alcalde demócrata, estaba ocupado en regalar dinero a los grandes desarrolladores año tras año, mientras la gente trabajadora lidiaba con alquileres disparados y salarios estancados.

Esperamos que el ejemplo de lo que Kshama ha logrado en Seattle, saliendo victoriosa del enfrentamiento con los políticos corporativos (confiando completamente en el apoyo de la gente trabajadora y rechazando toda donación corporativa) sea replicado a través del país. Queremos usar la reelección de Kshama para abrir un debate entre los activistas sindicales por toda la nación. ¿Por qué las uniones sindicales dan cientos de millones de dólares al partido Demócrata cuando es obvio que están al servicio de Wall Street? ¿Por qué las uniones sindicales, los organismos de derechos civiles, los ambientalistas y los progresistas no se unen para postular a nuestros propios independientes representantes políticos en vez de apoyar esta u otra versión de la política del establecimiento corporativo?

¿Cuáles son las lecciones de la campaña de Kshama en relación con la lucha por $15 en Seattle?

Los activistas muy a menudo caen en la trampa de creer que deben moderar la agenda para adaptarse a la política del día. En vez de reducir las demandas, los candidatos de izquierda pueden utilizar las grandes reservas de apoyo si se enfrentan con valentía y audacia al establecimiento político y corporativo.

La lucha por $15 subraya el hecho de que hay mucho más entusiasmo y disposición en Seattle para luchar por un incremento robusto, un salario mínimo de $15 la hora, que por las propuestas titubeantes y sumamente limitadas de los demócratas a nivel local y nacional. Actualmente vemos una serie de políticos a nivel local que apoyan $15, y esto es un efecto de la presión del movimiento que construimos. De todas maneras, Walmart y McDonald’s seguirán oponiéndose fuertemente a cualquier incremento serio del salario mínimo. La clave es proponer demandas que movilicen el mayor esfuerzo por nuestro lado para derrotar la oposición de las grandes corporaciones. Esto es lo que he hecho la lucha por $15.

Para un cambio verdadero necesitamos inspirar y convencer a la mayoría de los trabajadores de bajo salario, a los estudiantes que cargan con enormes deudas y a otros activistas que nuestras campañas son dignas de su tiempo y dinero, porque estamos luchando por un cambio significativo que mejorará notablemente sus vidas.