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El destino de millones de trabajadores indocumentados, para los que la amenaza de deportación había sido levantada gracias a la orden ejecutiva del Presidente Obama del pasado Noviembre, espera ahora la decisión de un jurado en Nueva Orleans. Veintiséis estados de gobierno Republicano impugnaron la orden ejecutiva, lo que llevó a un juez de derecha de Texas a imponer una moratoria a todo el programa en Febrero.

Desde el inicio, Alternativa Socialista (Socialist Alternative) ha dicho que a la vez que la orden ejecutiva de Obama es un paso adelante importante al cual damos la bienvenida, no es suficiente.  Después de seis años rompiendo records de deportaciones bajo su mandato, la orden ejecutiva prometió eliminar el terror constante a la ruptura familiar a menos de la mitad de la población indocumentada.  Nosotros, de manera consistente, hemos demandado la eliminación de la amenaza de deportación para todos aquellos que por circunstancias económicas, a menudo el resultado de la política americana, se han visto forzados a buscar una mejor vida en los Estados Unidos.

Reforma Migratoria

La clase política dirigente de Washington se encuentra en punto muerto desde hace años con respecto a una “reforma migratoria global”. Las grandes empresas apoyan la idea de garantizar la estabilidad del trabajador inmigrante pero con un “camino para la ciudadanía” muy largo y derechos legales mínimos con el propósito de mantener el flujo de mano de obra barata y mantener a los trabajadores inmigrantes en tercera clase.

Por otro lado, la derecha quiere mantener e intensificar el actual régimen de terror en la comunidad inmigrante y gastar billones en cercados aun más altos en la frontera sureña. La inmigración es con el aborto y el derecho al uso de armas, las cuestiones con las que ellos movilizan a sus gentes.

Con 11 millones de trabajadores indocumentados, el estado de segunda clase de estos trabajadores no sirve a otro fin que el de dividir a la clase obrera. Obliga a toda una sección de trabajadores a aceptar salarios de miseria – los cuales bajan todos los salarios. Esto puede superarse con una lucha unificada por derechos legales plenos para todos los trabajadores indocumentados, la eliminación de salarios de pobreza para todos y un programa masivo de inversión para crear trabajos, viviendas, servicios sociales y educación gratuita para todos, incluyendo la universidad. Con una lucha unificada bajo estas demandas, los trabajadores en Estados Unidos no tendrían ningún interés en mantener el estado de millones de trabajadores indocumentados. De hecho: derechos plenos para todos los trabajadores inmigrantes reforzará tremendamente la posición de la clase trabajadora en su lucha en contra del 1%.

Lucha de las Masas

En 2005 y 2006 las comunidades inmigrantes se levantaron para demandar sus derechos. Millones tomaron las calles a través de todo Estados Unidos en las mayores manifestaciones en la historia del país. Esto culminó con el Primero de Mayo de 2006, en el que cientos de miles de trabajadores inmigrantes se fueron en huelga. El puerto de Los Ángeles tuvo que cerrar.

Este movimiento inspirador masivo triunfó, haciendo retroceder los ataques de la derecha y mostrando el camino hacia una revitalización de un movimiento trabajador masivo y luchador.  Desafortunadamente el movimiento estaba fundamentalmente aislado de la clase trabajadora nativa y fue derrotado finalmente mediante una represión feroz. Desde entonces los jóvenes “Soñadores” (“Dreamers”) han mantenido una lucha heroica en contra de las injustas leyes de inmigración.  Trabajadores con amenaza de deportación han hecho huelgas de hambre en las cárceles de ICE.

Hoy, mientras decenas de miles de trabajadores y jóvenes toman las calles exigiendo $15 y una unión y afirmando que las “vidas de la gente negra importan” (Black Lives Matter), hay una oportunidad real para construir un movimiento de la gente trabajadora que unifique a secciones clave de los trabajadores nativos e inmigrantes en torno a un conjunto común de demandas. Dicho movimiento debe ser independiente de los Demócratas, quienes a cada paso proclaman a gritos su simpatía con los inmigrantes, pero en la práctica solo están dispuestos a consentir reformas que sean aceptables para la América corporativa.

  • Acaben con la amenaza de deportación para todos los trabajadores indocumentados y sus familias.
  • Derechos plenos para todos los inmigrantes.
  • Revocación de todas las leyes anti-uniones.
  • Por una campaña masiva para unionizar a todos los trabajadores de bajos salarios.
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