El 13 de noviembre Amazon anunció que pondría la mitad de su nueva sede en Long Island City, Queens. Los previamente rivales Gobernador Andrew Cuomo y el alcalde de la ciudad Nueva York Bill de Blasio se unieron para felicitarse por haber ganado el concurso de belleza nacional de la “HQ2” de Amazon.

Pero no es oro todo lo que reluce. Por una promesa de 25.000 puestos de trabajo, Amazon recibirá bienestar corporativo en forma de créditos fiscales y subvenciones del gobierno estatal estimados en más de $3 mil millones en un periodo de 10 años.

¿El costo estimado por cada trabajo? $120.000 cada uno. Este escandaloso regalo — para atraer a una de las compañías más ricas del mundo a uno de los lugares más deseables del mundo, a tiro de piedra de Manhattan — ha creado una ola de resistencia a través de las comunidades de clase obrera.

Por si fuera poco, 1.500 unidades de viviendas asequibles y una escuela originalmente planeada para el área, serán probablemente eliminadas si todos los planes para el campus de Amazon salen adelante. En lugar de ello el CEO de Amazon, Jeff Bezos, recibirá un helipuerto financiado por los contribuyentes. Todo esto para el hombre más rico del mundo, cuya compañía, según los documentos presentados a la Comisión de Bolsa y Valores ¡pagó $0 en impuestos federales en 2017!

Cuomo y de Blasio prometen empleos — pero la experiencia de Amazon en Seattle es diferente. No es tanto que Amazon cree empleos, como que atrae a población con altos salarios, interesados en un entorno urbano.

En su comunicado de prensa, Amazon declara que la motivación primaria de su decisión fue la de atraer a los mejores talentos, añadiendo que los incentivos fiscales no fueron un factor importante. Entonces, ¿por qué deberíamos darle a Amazon todas estas ayudas financieras?

Si Amazon quiere establecerse en la ciudad de Nueva York, al menos debería pagar su parte justa de impuestos. Cuando la MTA está rota y NYCHA se cae a pedazos, no deberíamos regalar dinero a una de las empresas más lucrativas del planeta.

¡Desechar el acuerdo!

Los beneficios de Amazon variarán dependiendo de cuántas personas contratan. Con 25.000 empleos en un periodo de 10 años, el estado agregaría $1,5 mil millones y la ciudad otros $1,3 mil millones, lo que haría un total  de $2.8 mil millones en subsidios. Si Amazon trajera 40.000 empleos en un periodo de 15 años, la ciudad aportaría a Amazon $2.3 mil millones y el estado agregaria $1,7 mil millones más. El subsidio corporativo total, sumaría, la enorme cifra de  $4 mil millones.

Dado que Amazon ha revelado que su proyecto total costará alrededor de $3,7 mil millones ¡el gobierno daría a Amazon alrededor de un dólar de exenciones fiscales por cada dólar que gasta! Usando las estimaciones más favorables, el Gobernador Cuomo ha prometido un retorno de 9 a 1 sobre la inversión del gobierno. Pero esto se basa en una selección tergiversada de ciertos datos sobre creación de empleos y el efecto dominó que según Timothy J. Bartik, economista en el Instituto w. e. Upjohn, podrían estar inflados en un 85 por ciento.

Qué duda cabe, algunas ciudades que perdieron frente a la ciudad de Nueva York ,ofrecieron más en incentivos fiscales. Pero incluso el consejo editorial del New York Times se lamentaba de que Crystal City, Virginia, haya logrado un acuerdo mejor: “La Commonwealth de Virginia gastará un trivial $22.000 por cada empleo en la fase inicial del desarrollo en Arlington… Esto es menos de la mitad de lo que los neoyorquinos pagarán.” (11/14/2018)

El senador estatal Michael Gianaris de Queens correctamente ha dicho: “Este pésimo trato se tiene que romper y tirar a la basura.” Gianaris es el segundo en el liderato demócrata del recién electo Senado Estatal, donde los demócratas tendrán una mayoría de 17 escaños y suficientes herramientos para desechar en enero el acuerdo (explicado más abajo).

La pregunta clave es: ¿Tienen los demócratas en la asamblea legislativa?

la voluntad política de enfrentar a Cuomo y los grandes negocios y de luchar sin concesiones por los trabajadores? El líder del partido demócrata en el Senado del estado, Andrea Stewart-Cousins, ha mantenido una “posición equívoca” con respecto al asunto, según Crain’s New York, y es “improbable que se meta con el preciado trato de Cuomo con Amazon ya que el gobernador fue decisivo para que los demócratas recuperaran el poder en el Senado.” (11/15/2018)

Claramente, las secciones con poder del partido Demócrata en Nueva York están en deuda con Cuomo y las grandes empresas. Necesitamos construir un contraataque masivo para exigir resultados a los políticos y para exigir que hagan frente a Cuomo y bloqueen este trato.

Cómo detener los subsidios

El memorando que firmaron Cuomo y de Blasio con Amazon se salta el procedimiento normal para aprobar proyectos, que se llama ULURP y que obliga a la supervisión por parte de la Junta Comunitaria y requiere la aprobación del Concejo Municipal. La maniobra de evitar la participación de la ciudad es particularmente hipócrita después de que, en las recientes elecciones de noviembre, de Blasio hizo campaña con dos propuestas electorales para fortalecer los poderes de la Junta Comunitaria.

Este proceso a puerta cerrada es precisamente lo que Amazon pedía. En lugar de audiencias en el Concejo de la Ciudad, abiertas al público y susceptibles de protestas, Amazon presentará silenciosamente su Plan de Proyecto General (GPP) a la Empire State Development Corporation, un organismo en el que el Gobernador, con consentimiento del Senado, nombra a siete de los nueve directores, para después dirigirse a la Junta de Control de Autoridades Públicas para su aprobación final.

Alicia Glen, la teniente de alcalde para vivienda y desarrollo económico de Blasio (y ex-ejecutiva de Goldman Sachs) para defender esta maniobra antidemocrática declaró a New York Magazine: “El gobernador y el alcalde fueron elegidos por mayoría abrumadora” (19/11/2018)

¿Pero fueron elegidos para dar a Amazon $3 mil millones en ayudas financieras? Los comentarios de Glen, completamente ajenos a la opinión de los votantes, subrayan la absoluta indiferencia por el proceso democrático con la que se ha llevado a cabo este acuerdo: los nueve meses de negociaciones secretas ocurrieron durante la campaña de reelección de Cuomo y sólo se hicieron públicas días después de que los neoyorquinos votaron.

Los líderes del Concejo Municipal han planteado la idea de iniciar una demanda judicial en protesta por el proceso. Pero la legislatura estatal tiene más herramientas para hacer retroceder este acuerdo.

La acción más inmediata es exigir que la Junta de Control de Autoridades Públicas del Estado de Nueva York (PACB) rechace el Plan de Proyecto General (GPP) de Amazon y los $505 millones en donaciones financieras que figuran en el paquete de fondos para el desarrollo económico del estado.

El PACB ha rechazado otros acuerdos turbios del GPP en el pasado. El más memorable en 2005, cuando la junta bloqueó la oferta del entonces alcalde Michael Bloomberg para un estadio de $2 mil millones en el oeste de Manhattan, frustrando el intento de Bloomberg de traer los Juegos Olímpicos de 2012 a la ciudad.

Cinco personas forman la PACB: un miembro representando al Gobernador y otros cuatro elegidos por los líderes de la mayoría y minorías de la Legislatura. Para que el dinero sea aprobado las decisiones deben ser unánimes.

Eso significa que Carl Heastie, el líder demócrata en la Asamblea por el Bronx, y Andrea Stewart-Cousins ​​en el Senado, pueden vetar el Plan del Proyecto General y los $505 millones a Amazon. Si el estado tiene $505 millones para gastar, en lugar de usarlos para aumentar las ganancias de Amazon invirtamos en la creciente crisis de personas sin hogar por poner un ejemplo.

Otra posibilidad es usar el proceso normal del presupuesto del Estado, que comienza en enero, para negarse a aprobar cualquier crédito concedido a Amazon. Para cumplir lo prometido, el límite del Excélsior Jobs and Investment Benefit del estado (programa que otorga reducción de impuestos a empresas a cambio de que generen puestos de trabajo) tendría que aumentarse más de $914 millones entre 2023 y 2028 (cbcny.org, 11/21/2018).

En principio, la legislatura estatal debe negarse públicamente a aumentar este límite y vincular el ahorro de los $914 millones con inversión en NYCHA, MTA, mitigación del cambio climático y más.

Pero Socialist Alternative cree que debemos ir más lejos y no sólo exigir que el estado elimine por completo este recorte de impuestos a grandes empresas, sino también, que apruebe aumentos significativos de impuestos en Wall Street y grandes compañías para financiar el transporte público, educación, vivienda y un programa de obras públicas ecológicas que cree miles de buenos empleos sindicados.

También debemos exigir que en la ciudad de Nueva York se reduzcan los principales beneficios fiscales a las empresas. Estos programas, como el Programa de Reubicación y Asistencia de Empleo (REAP) y el Programa de Reducción Industrial y Comercial (ICAP), están desactualizados y son inútiles. Sin embargo, eliminar estos programas requiere acción a nivel estatal dadas las antidemocráticas restricciones existentes que impiden a la Ciudad de Nueva York legislar impuestos locales y gastos fiscales.

Los Demócratas tiene que pararlo

Necesitamos construir una campaña enérgica, a través del estado con protestas audaces y creativas para mantener a los políticos a raya y exigirles que hagan todo lo posible para parar esto.  

Lo/as trabajadore/as de esta ciudad debemos demostrar nuestra repulsa en las tres audiencias no vinculantes sobre el trato de Amazon que el Concejo Municipal va a organizar de Diciembre a Febrero. Debemos organizarnos en Long Island City, Queensbridge Houses y los barrios en los alrededores para paralizar estas hipócritas reuniones públicas con supuesta “participación de la comunidad”. Tenemos que organizar protestas en el PACB cuando se reúnan en Albany al final de este mes y el siguiente.

Acabar con este acuerdo debe unirse a la pelea por crear leyes más fuerte que protejan a los arrendadores en preparación para el vencimiento de las leyes de la renta en junio de 2019 — al fin y al cabo, el acuerdo de Amazon es un ejemplo más de la habilidad de los constructores para seguir aumentando el precio de la vivienda.

También necesitamos apoyar a los trabajadores de Amazon, tanto en alta tecnología como en  los almacenes, en sus esfuerzos crecientes para formar sindicatos y luchar en contra de los bajos salarios, las pésimas condiciones laborales, el machismo y racismo. Crear poder en los puestos de trabajo es fundamental para pelear a la clase millonaria.

Los líderes del movimiento obrero en lugar de apoyar a Cuomo deberían ayudarnos a crear un lucha masiva uniendo a todas las fuerzas progresistas y organizaciones de la clase obrera en contra del acuerdo anti-trabajadores de Amazon. Los sindicatos son las organizaciones más importantes de la gente trabajadora y un legado de las luchas del pasado en contra de jefes despóticos como Jeff Bezos. Unidos, tenemos que luchar por imponer impuestos a Wall Street para financiar miles de trabajos de calidad y sindicados, para arreglar el metro, reparar NYCHA y mejorar de manera radical el sistema de educación y otros servicios públicos.

Necesitamos una alternativa política

Como demuestra la ira generalizada por este acuerdo, es posible organizar una fuerte respuesta de base. La resistencia en contra de Amazon está creciendo; las huelgas en Europa de sus trabajadores de almacenes es prueba de ello. En Seattle, su ciudad natal, Socialist Alternative y nuestra concejala Kshama Sawant están al frente de un movimiento para imponer impuestos a Amazon para la financiación de viviendas asequibles.

En Nueva York, las recientes victorias electorales de Democratic Socialists of America, con Alexandria Ocasio-Cortez al Congreso y Julia Salazar al Senado del Estado, junto con los 500,000 votos ganados por la populista de izquierdas Cynthia Nixon en las primarias del Partido Demócrata para Gobernador de Nueva York, demuestran el ansia creciente por una alternativa a la política pro-corporativa.

Salazar, más involucrada que Ocasio-Cortez con los 5,000 miembros de DSA en Nueva York, tiene la oportunidad de liderar la oposición a Cuomo y el statu quo pro-corporativo en Albany, ayudando a construir un movimiento de masas, liderado por socialistas, que luche de manera concreta en contra de ayudas financieras a los multimillonarios.

Desafortunadamente, Salazar votó recientemente por Andrea Stewart-Cousins ​​para líder del Senado. Estamos de acuerdo en que es hora de que una mujer negra dirija la cámara, pero es también una cuestión de qué políticas va a tratar de implementar. Salazar perdió una oportunidad de oro para usar su voto para presionar a Stewart-Cousins.

Podría haber puesto condiciones a su voto a favor exigiendo a cambio fuertes garantías de que la nueva dirección del Senado Estatal bloqueará el acuerdo con Amazon, en particular el Plan General del Proyecto y los $505 millones en subvención estatal que el PACB tendrá que aprobar. Salazar también podría haber incluido demandas para el New York Health Act (Ley de Salud de Nueva York) y otras leyes necesarias a favor de los trabajadores.

En el futuro, Salazar debería exigir clara y públicamente que Stewart-Cousins ​​y el liderazgo del Partido Demócrata eliminen las donaciones a Amazon. Si el liderazgo del Partido Demócrata no bloquea este acuerdo, en las próximas elecciones Salazar debería apoyar candidatos socialistas basados en un programa que rechace todas las ayudas financieras a las grandes empresas y en contra del actual liderazgo del partido Demócrata.

A medida que la careta de “progresismo” se cae de los rostros de Cuomo y de Blasio, el potencial para construir una alternativa política real, incluido un nuevo partido de la clase obrera que rechace por completo el dinero corporativo y las donaciones a los multimillonarios, se pone a la orden del día.

El acuerdo de Amazon es producto de décadas de desarrollo pro-corporativo que ha transformado a la ciudad de Nueva York en  campo de juego para los ricos y ha complicado más y más las condiciones de vida para el resto de nosotros. Derrotar este acuerdo en Nueva York puede ser un primer paso hacia la lucha por una nueva sociedad basada en satisfacer las necesidades de las personas y el medio ambiente, no de las ganancias — un mundo socialista.

Los socialistas pedimos:

* ¡Acabemos con las ayudas financieras a Amazon! Financiación de transporte público, educación y vivienda — sin beneficios a corporaciones

*Ningún acuerdo sin una verdadera revisión democrática que otorgue a la comunidad el derecho de vetarlo o cambiarlo.

*Construyamos una campaña masiva para mantener a los políticos a raya ¡Los demócratas en la asamblea estatal y el Senado tiene que bloquear este acuerdo!  

*  Fin a los programas de subsidios corporatives. Impuestos a Wall Street y grandes compañías; creación de miles de buenos empleos sindicados para arreglar la MTA y NYCHA y transformar la economía hacia energías renovables.

* Cerremos todas las lagunas legales en las leyes de renta estatales que favorecen a las constructoras; pasemos control universal de la renta a nivel estatal.

* Apoyamos el derecho a sindicarse de todos los trabajadores de Amazon, en alta tecnología y almacenes. Unámonos en contra de racismo, machismo y ataques contra inmigrantes.

* Pedimos a los sindicatos romper con Cuomo y ayudar a construir un movimiento obrero unido en contra de los grandes negocios.

* Creemos un movimiento de la clase obrera independiente y un nuevo partido político que pelee por políticas socialistas y que ponga a la gente por delante de los intereses económicos.

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