La mañana del 7 de julio, en el histórico East End de Houston, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) mató a tiros a Lorenzo Salgado Araujo. Apenas seis días después, mataron a Johan Sebastián Guerrero en Biddeford, Maine. Y esta misma mañana, un hombre de 28 años, aún sin identificar, fue atropellado por un tráiler y murió mientras huía de los agentes de inmigración en la Florida, la tercera muerte a manos del ICE en una semana. En medio de una oleada de detenciones de inmigrantes en todo el país, el régimen de Trump sale impune de los asesinatos mientras impone penas de cárcel draconianas a los manifestantes.
El Encubrimiento Sucio Del ICE
La narrativa de ICE es como un disco rayado, y la gente no se la cree. Afirman que Lorenzo intentó embestirlos con su vehículo y ellos dispararon en defensa propia. ¿Te suena? Es la misma historia que utilizó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para justificar el asesinato de Renee Good en Minneapolis. En el caso de Lorenzo, tres testigos, que también se encontraban en el vehículo en ese momento, dieron versiones separadas y sus relatos coinciden: los agentes de ICE embistieron la camioneta de Lorenzo, salieron de su vehículo, se acercaron a la camioneta por los lados y le dispararon inmediatamente y lo mataron a través de la ventanilla del copiloto. Tras este brutal asesinato, estos testigos fueron llevados a un centro de detención de ICE, donde se encuentran recluidos en estos momentos.
El ICE no ha presentado ninguna prueba que respalde sus afirmaciones y ha declarado que sus agentes no llevaban cámaras corporales en el momento del tiroteo. El alcalde de Houston, John Whitmire, un demócrata, ha permitido que el FBI se haga cargo de la investigación en lugar del Departamento de Policía de Houston (HPD), lo que, en esencia, permite a los asesinos investigarse a sí mismos. La oficina de Sean Teare, el Fiscal de Distrito del Condado de Harris, dice que sigue investigando pero que no ha presentado cargos. Además admite que, una semana después del tiroteo, ni siquiera conoce el nombre del agente (o agentes) de ICE responsable(s) del asesinato.
La familia y la comunidad han exigido que se detenga a los agentes que mataron a Lorenzo, que se libere a los tres testigos que se encuentran actualmente detenidos y que se expulse a ICE de Houston, todo lo cual apoyamos. Para conseguir estas demandas será necesaria la acción de masas que amenace directamente el flujo de beneficios que van hacia los bolsillos de los multimillonarios. Así es como la clase trabajadora de Minneapolis y St. Paul hizo retroceder al gobierno de Trump y le obligó a poner fin a la «Operación Metro Surge» en enero.
Lecciones De Minneapolis
Tras el asesinato de Renee Good, la clase trabajadora de las Ciudades Gemelas organizó el 23 de enero una jornada bajo la consigna «Ni trabajo, ni escuela, ni compras»–una huelga general de toda la ciudad. El asesinato de Alex Pretti justo al día siguiente provocó llamamientos a una escalada de huelgas en Minnesota y en todo el país. Esta amenaza de una interrupción más amplia y profunda del flujo de beneficios, así como la confianza que ganaría la clase trabajadora, es lo que obligó al gobierno de Trump a poner fin a la «Operación Metro Surge» en Minnesota. Desde Houston hasta Maine, ¡no podemos olvidar la lección que nos enseñó Minneapolis!
Tras la huelga general del 23 de enero en Minneapolis, los líderes republicanos anunciaron un «cambio de rumbo», y el nuevo director del DHS, Markwayne Mullin, abandonó las invasiones de las grandes ciudades para adoptar un enfoque más discreto. Así fue hasta hace unas semanas, cuando el ICE dobló su tasa de detenciones en todo el país y los activistas locales de Houston empezaron a notar un aumento de la actividad del ICE. Esto ha ocurrido durante un momento de reflujo del movimiento a nivel nacional, que no aumentó tras alcanzar su cumbre en enero. A falta de un movimiento de masas que luche contra ello, la situación puede ponerse aún más tensa. Los activistas creían que era solo cuestión de tiempo que el ICE volviera a matar, y, desgraciadamente, tenían razón. Al mismo tiempo, se ha condenado a 16 manifestantes en relación con una protesta frente al Centro de Detención de Prairieland en Texas, y otros 15 activistas han sido acusados en Minnesota–parte de una campaña reaccionaria para asustar a la gente y así evitar que luchen.
Justicia Para Lorenzo Y Joan: ¡Abolir Al ICE!
Los asesinatos de Lorenzo Salgado Araujo y Joan Sebastián Guerrero suman al menos 11 homicidios cometidos por los agentes de inmigración de Trump, sin mencionar a las docenas que han fallecido en detención. Debemos honrar a todas las personas que han perdido la vida a manos de agentes federales, siguiendo con la lucha por la justicia. Tras estos asesinatos, el ICE ha suspendido «la mayoría» de los controles de tráfico–temiendo claramente la posible reacción que esto pueda desencadenar. Pero esto es temporal y los asesinatos no van a cesar mientras el ICE siga actuando sin control. Crear un movimiento para abolir al ICE requiere que la clase trabajadora se organice y utilice su poder colectivo para cortar el flujo de beneficios.
Los movimientos contra el ICE en Houston y Maine deben seguir el ejemplo de Minneapolis en enero y convocar una jornada de acción que serviría como huelga general en toda la ciudad en memoria de Lorenzo Salgado Araujo y Joan Sebastián Guerrero, exigiendo no solo que el ICE se retire de ciudades individuales, sino que se retire de todas las ciudades para siempre. En Minneapolis, fueron el incansable movimiento en las calles, una robusta red de respuesta rápida y el dinamismo de las bases de los sindicatos que presionaron a un puñado de líderes sindicales de Minnesota a convocar una huelga. En Houston, por ejemplo, la AFL-CIO, con sindicatos como el SEIU desempeñando un papel protagonista, debería convocar una jornada de acción en las próximas semanas y movilizar a sus miembros para que participen, especialmente a los miembros de la Organización de Empleados Públicos de Houston (HOPE). Esto sería un paso excelente hacia la movilización de una huelga general local que pudiera echar al ICE de la ciudad y dar el impulso necesario para que el movimiento contra Trump se intensifique a nivel nacional.
Exigimos:
- ¡Trump no puede investigarse a sí mismo! Que se pongan en marcha investigaciones independientes, dirigidas por sindicatos y organizaciones comunitarias, para enjuiciar a los agentes del ICE asesinos.
- ¡Fuera el ICE de Houston, Maine y de todas partes! Hay que abolir el ICE y destinar sus miles de millones en financiación a los servicios sociales que la clase trabajadora necesita con urgencia.
- ¡Financiemos nuestras escuelas públicas, no al ICE! Gravar a los ricos para financiar la educación, no las deportaciones.
- ¡No podemos confiar en el Partido Demócrata ni en los políticos que hablan pero no actúan! Necesitamos un nuevo partido de la clase trabajadora, por y para ella.
- ¡Escalemos las protestas con una huelga general de un día! Los sindicatos deben tomar la iniciativa y convocar manifestaciones que conduzcan a una huelga.

