El ascenso de Jeff Sessions

Published On July 24, 2017 | By Nicholas Wurst | en español

El Fiscal General Jeff Sessions ha tenido una carrera larga y muy controvertida. Comenzó en los años setenta como abogado en Alabama y entró en política en 1981 como Fiscal para el Distrito Sur de Alabama. En 1986 fue nombrado por Ronald Reagan juez del Tribunal de Distrito para el Distrito Sur de Alabama, provocando una controversia considerable. A su nominación se opuso el NAACP y muchos otros grupos por los derechos civiles debido a su historial de acciones y lenguaje racista. Por ejemplo, como Fiscal en Alabama acusó a tres organizadores de la comunidad afro-americana de fraude electoral, todos ellos declarados inocentes por el jurado. Coretta Scott King, la viuda de Martin Luther King Jr., envió una carta al comité de confirmación que decía:

“El señor Sessions ha utilizado los poderes impresionantes de su cargo en un intento mezquino de intimidar y atemorizar a votantes negros ancianos… Lo irónico de la nominación del señor Sessions es que, si se confirma, él como fiscal federal tendrá un cargo permanente para hacer los que sheriffs locales han tardado en hacer veinte años con porras y picanas”.

Al final Sessions fue considerado demasiado racista para ser juez y su nominación no prosperó.

En 1994 fue elegido Fiscal General de Alabama donde defendió un modelo local de financiación escolar que privaba de recursos a las escuelas de pobres y negros. Este modelo finalmente fue declarado inconstitucional. En 1996, el mismo año en que ganó el puesto para el Senado de Alabama, defendió al estado de Alabama contra una demanda judicial de la Alianza de Gays Lesbianas y Bisexuales. La legislatura de Alabama había negado financiación a grupos de estudiantes que defendían la homosexualidad y Sessions utilizó las leyes del estado sobre “sodomía y mala conducta sexual” para defender la decisión. Estas leyes al final fueron eliminadas por anticonstitucionales.

El historial del senador Jeff Sessions ha sido totalmente derechista y reaccionario. Se ha puesto enérgicamente a la reforma migratoria, a la financiación adicional del sistema médico VA, y a una ley que prohibía el “tratamiento o castigo cruel, inhumano o degradante” a los detenidos por el gobierno.

“Hacer a América grande de nuevo”

Jeff Sessions ahora está al frente de la agenda “ley y orden” de Trump. Ha intensificado la guerra racista contra las drogas, ordenado a los fiscales federales que acusen a los acusados de los “delitos más graves y fácilmente demostrables”, además de reinstaurar el uso de DOJ de las prisiones privadas. Este cambio de política acaba con el acuerdo bipartidista de figuras conservadoras republicanas como Koch Brothers, Newt Gingrich e incondicionales liberales del Partido Demócrata Van Jones y el senador por New Jersey Cory Booker sobre la guerra contra las drogas, que pretenden acabar con el modelo actual que llevó a una encarcelación masiva en las comunidades de color.

Sessions también ha prometido renunciar a los decretos de consentimiento, una herramienta utilizada por el DOJ para vigilar y reformas los departamentos de policía que han sido encontrados responsables de abusos, esencialmente para dejar libre a la policía de nuevo. En el contexto de un creciente movimiento anti Trump, los estados ya han hecho algunos intentos de criminalizar la protesta. Es posible que DOJ de Sessions pueda hacer algún movimiento de ámbito nacional para atacar el derecho a protesta, evocando los ejemplos históricos de Palmer Raids, el Comité de Actividades Antiamericanas de McCarthy en los años 50 o el COINTELPRO de Edgar Hoover en los años sesenta y setenta.

Necesitamos un movimiento de masas con el impulso y energía suficientes para llevar adelante una lucha sostenida y estratégica contra el plan reaccionario de Trump y Sessions. Blacks Lives Matter, sindicatos y organizaciones comunitarias deben unirse y escalar la resistencia, construir una fuerza de la clase obrera y la solidaridad independientemente de Demócratas y Republicanos. El capitalismo y su estado promueven los ataques sobre nuestras comunidades y debemos oponernos. El socialismo ofrece una alternativa, pero sólo si luchamos por ella.

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