24 de junio del 2016

Hermanas y hermanos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación,

Por favor, acepten mis más profundas condolencias y solidaridad para las familias, amigos y estudiantes de los trabajadores de la CNTE quienes han sido asesinados, heridos o secuestrados recientemente por el gobierno neoliberal de Peña Nieto. Está claro que el gobierno hará cualquier cosa para imponer al pueblo su reforma educativa y agenda a favor de los grandes empresarios.

Les escribo no sólo como consejera de la ciudad de Seattle en los Estados Unidos, pero como una profesora, activista y miembro orgullosa de la base del sindicato American Federation of Teacher Local 1789.

Hay miles de profesores, estudiantes y trabajadores en Seattle y a través de los EEUU que valoran y aprecian su movimiento valiente en contra de reformas educativas que dejarían trabajadores y sindicatos expuestos a ataques arbitrarios. Estamos en solidaridad con ustedes y con su lucha.

La educación pública ha sufrido recortes presupuestarios masivos en los EEUU por muchos años. Exámenes estandarizados están siendo utilizados para evaluar a los profesores y quitar financiamiento de las escuelas públicas. Los demócratas y republicanos a favor de las corporaciones promueven agresivamente la privatización de la educación pública y debilitan a los sindicatos del sector público.

Después del colapso económico del 2007-2008, Wall Street y los grandes bancos que causaron la crisis recibieron billones y fueron rescatados, mientras los salarios de millones de profesores y otros trabajadores del sector público fueron congelados durante años, sus jornadas laborales fueron extendidas sin pago extra y sus planes de salud y sus pensiones fueron reducidas. Aquí en el estado de Washington, la Corte Suprema ha determinado que los demócratas y republicanos del congreso han asignado fondos insuficientes a la educación pública de una manera criminal. Es el mismo congreso que ha regalado miles de millones de dólares a los ejecutivos de corporaciones enormes como Boeing.

Pero como sucede en México, los trabajadores aquí están luchando también. El septiembre pasado, profesores en Seattle hicieron huelga, dirigido por su sindicato, Seattle Education Association (SEA). Gracias a la determinación de los mismos profesores y el apoyo inmenso de la comunidad, ganaron su primer aumento salarial ajustado por coste de vida en años y no permitieron que el distrito escolar tenga la autoridad de usar pruebas estandarizadas para evaluar a los profesores.

Gané la elección al consejo de Seattle como una socialista y luchadora a favor de los intereses de la gente trabajadora, sin aceptar dinero de los empresarios y corporaciones. Sólo acepto el salario promedio de un trabajador y dono el resto de mi sueldo de seis cifras a los movimientos sociales.

Marchaba en los piquetes de los profesores del SEA durante su huelga y organicé un foro público en la cámara de los consejeros para incrementar el apoyo de la comunidad a favor de la huelga. También, aprobé una resolución en el consejo de Seattle expresando su apoyo para la huelga e hice una donación para los fondos de huelga de la SEA.

Hermanas y hermanos, sé que su lucha ha sido larga y dolorosa, especialmente en los últimos días. Pero no es en vano. Nosotros sabemos que no sólo se están luchando para derrotar las reformas educativas dañinas del gobierno. Están en las primeras filas de una lucha en contra de toda la agenda neoliberal del gobierno de Peña Nieto y la clase dominante en México.

La crueldad de la clase dominante refleja una debilidad fundamental y profunda. El sistema capitalista está en bancarrota. Ellos controlan la gran parte del gobierno, la militar y la policía por el momento. Pero su sistema de corrupción y ganancia condena a la mayor parte de los trabajadores en México, y en verdad de todo el mundo, a una vida de pobreza e inseguridad. Eso a pesar de que nosotros hacemos todo el trabajo para que nuestro mundo funcione. Para mantener su control, la clase privilegiada requiere que los trabajadores estén desorganizados, divididos, sin sindicatos que luchen, y que pierdan la esperanza, convencidos de que la lucha no tiene sentido.

Su lucha es una inspiración a tantas personas porque ustedes prueban que la gente trabajadora puede luchar en contra de los gobiernos de los grandes empresarios, y que un mundo mejor, basado en la solidaridad, las necesidades humanas y la justicia social, sí es posible.

Para defendernos en contra de los ataques brutales que son inevitables bajo el capitalismo, los trabajadores necesitamos estar organizados en sindicatos de lucha, y crear fuerzas políticas independientes de izquierda como Morena. La unica esperanza que tenemos para una vida digna depende de nuestra capacidad de construir un movimiento bastante fuerte para desencadenarnos del sistema capitalista, para crear un mundo socialista donde los trabajadores ganan un salario digno, la salud y educación son gratuitas, todas las formas de discriminación sean erradicadas y hagamos una inversión masiva en las infraestructuras de la energía alternativa para frenar el cambio climático.

Les saludo de parte de los profesores y gente trabajadora de Seattle. Seguiremos de cerca su lucha. Mi oficina está trabajando con Morena en el Exterior de Seattle y Vancouver, el partido Socialista Alternativa y otros para organizar protestas fuera del consulado mexicano en Seattle. Quiero concluir ofreciendo una vez más mis condolencias para la pérdida trágica de nuestras hermanas y hermanos del CNTE en lucha. Estoy profundamente agradecida por la lucha que están haciendo para todos nosotros.

¡Solidaridad y hasta la victoria siempre!

Kshama Sawant

Consejera de Seattle del partido Alternativa Socialista

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