Sanders lanza la propuesta de ley Medicare for All

Published On November 1, 2017 | By Marty Harrison | en español, Health Care, Top Stories, U.S. Politics, Workers' Lives

A mitad de septiembre Bernie Sanders lanzó su largamente prometido plan Medicare for All (Medicare para Todos), primero lo hizo en el Senado y esta propuesta es un paso adelante histórico en la lucha por un auténtico sistema sanitario universal. Medicare for All, una versión del sistema sanitario de un solo contribuyente, elimina de la ecuación a las compañías aseguradoras y el gobierno se convierte en el “pagador único” para todo el sistema sanitario.
El propio Sanders señala que Medicare for All tendrá un enorme impacto en las vidas de la gente corriente:
“Los norteamericanos no deberían dudar sobre si acudir al médico porque no tienen suficiente dinero. No deberían preocuparse porque una estancia hospitalaria signifique su bancarrota o les deje profundamente endeudados. Deberían poder ir al médico cuando quieran, no solo a una red en particular. No deberían tener que gastar enormes cantidades de tiempo rellenando formularios complicados ni discutiendo con las aseguradoras si tienen o no la cobertura que esperaban”.
Pero también señala la gran resistencia que habrá por parte de los intereses corporativos:
“La razón de que nuestro sistema sanitario sea tan escandalosamente caro es que no está diseñado para proporcionar cuidado de calidad para todos de una manera rentable, sino para generar grandes beneficios al complejo médico-industrial”.
Inmediatamente y como era predecible la propuesta de Sanders recibió ataques de los medios de comunicación. Pero una mayoría de norteamericanos, la super mayoría de jóvenes y los que se identifican como Demócratas quieren un Medicare for All mejorado.

Los Demócratas y el Medicare for All

Es destacable que el proyecto de ley cuente con 16 copatrocinadores Demócratas, incluidos los aspirantes más destacados a la presidencia en 2020 y para la reelección en 2018. También por primera vez el 60% del caucus Demócrata del Congreso ha firmado la HB 676 de John Conyers de Medicare for All. De manera significativa, ni Nancy Pelosi ni Chuck Schumer, los líderes del Partido Demócrata en el Senado y en el Congreso respectivamente apoyan la propuesta de ley. Para los Demócratas que han firmado estas propuestas de ley la cuestión ahora es que van a hacer para construir un movimiento real para el Medicare for All.

Aunque algunos, particularmente en el Congreso, puede que verdaderamente apoyen este paso, muchos de estos nuevos adalides del sistema sanitario de un solo pagador se hicieron eco del arrogante rechazo de Hillary Clinton de la postura de Sanders hace un año. Su nueva brújula moral refleja la presión masiva de la base del partido. Pero están jugando con fuego. La mayoría de ellos pretenden avivar las llamas de un Medicare for All durante sus campañas electorales y después apagarlas rápidamente una vez sean elegidos.

Algunos ya han admitido que su apoyo al Medicare for All es sólo “aspiracional” (palabras de Al Franken) mientras que para otros el objetivo real es sólo la inserción de una “opción pública” en el sistema actual. La opción pública, que significa añadir un plan gubernamental a los reemplazables seguros estatales, es incluir el proyecto de ley como un paso para una transición de cuatro años hasta un sistema completo de pagador único. Estos Demócratas, como Kirsten Gillibrand de Nueva York, están diciendo realmente que quieren utilizar el entusiasmo por el Medicare for All para lograr reformar el Obamacare y dejar a las aseguradoras en su lugar. (New York Times. 9/15/17)

Las iniciativas estatales para planes de pago único de Nueva York y California lograron este año un apoyo arrollador de los votantes sólo para que después fueran bloqueadas por los líderes Demócratas. El Partido Demócrata tampoco encabezó la acusación para derrotar cualquier versión del Trumpcare, ni las campañas por el pago único a nivel estatal. Fue el trabajo de los activistas de base, con los sindicatos de enfermeras jugando un papel destacado, los que llevaron adelante estas campañas. Los activistas se han animado con sus éxitos y la propuesta de ley de Sanders servirá para extender las campañas en ambos estados en las próximas sesiones legislativas.

El camino a seguir

¿Qué es necesario para conquistar un mejor Medicare for All? Bernie Sanders y el movimiento obrero deberían lanzar una campaña nacional que incluya asambleas con los sindicatos en los centros de trabajo y organizar mítines en cada una de las ciudades importantes. Los sindicatos de enfermeras y las agrupaciones de otros sindicatos como ATU, CWA, SEIU y Temasters tienen recursos, liderazgo, compromiso y creatividad para llevar adelante las batallas por el sistema sanitario de pagador único, poniendo todo su peso en esta tarea. Pero ¿dónde están los peces gordos del movimiento obrero? De la misma forma que la primera campaña de Sanders popularizó la solución de pagador único yendo de ciudad en ciudad y pueblo en pueblo, un sindicato fuerte debería hacer lo mismo con el Medicare for All demostrando el poder y la utilidad de los sindicatos a millones de personas.

Además, para poner la máxima presión sobre el establishment político, el movimiento debería presentar candidatos creíbles en 2018 comprometidos con la sanidad universal frente a los demócratas empresariales que se oponen al Medicare for All. Después deberían utilizar sus campañas electorales para reforzar el movimiento por el pagador único y construir un nuevo partido político. Un partido fundado por la clase obrera y sus organizaciones, no por las empresas.

Como sucedió en el ejemplo canadiense, cuando se enfrente a un desafío serio por un nuevo partido libre de influencia y financiación empresarial, la clase dominante norteamericana podría intentar cortar este proceso con la implantación del sistema sanitario de pagador único, con la esperanza de desinflar todo el proceso.

El sistema sanitario de pagador único será un primer paso vital y monumental en el camino hacia un sistema sanitario universal en EEUU. La feroz oposición de los hospitales, farmacéuticas y empresas de dispositivos médicos a nuestras demandas sanitarias básicas revelarán la necesidad de que estos bienes se conviertan en propiedad pública democrática. Como señalamos en un artículo reciente “What Would Qauality Universal Health Care Look Like?”:
“Un sistema sanitario nacionalizado iría un paso más allá que un plan de pagador único. Los enormes beneficios de las grandes corporaciones hospitalarias, los llamados proveedores de atención médica, desaparecerían completamente, liberando recursos sociales para las necesidades de los pacientes. Los gigantes farmacéuticos deberían ser propiedad pública lo que reduciría enormemente el coste de las medicinas”.

La realidad del sistema sanitario en EEUU es un ejemplo de cómo el capitalismo no puede satisfacer las necesidades vitales de las personas. Esto sólo se puede conseguir plenamente transformando la sociedad en líneas socialistas democráticas.

 

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