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Jesse Díaz es cofundador de la Coalición del 25 de Marzo en Los Angeles, que organizó una manifestación de más de un millon de personas para defender los derechos de los inmigrantes. Jesse y la coalición también lanzaron el llamado para el “Gran Paro Americano 2006”, el boicot nacional de inmigrantes del 1ro de mayo en que más de un millón de personas salieron a protestar, se fueron a la huelga y salieron de sus escuelas para hacer demostraciones.

Recientemente Hank Gonzalez, corresponsal del periódico Justicia, efectuó la siguiente entrevista a Jesse sobre los orígenes del movimiento de los inmigrantes y los próximos pasos para esta lucha histórica.

¿Me puedes describir la campaña para la movilización del 25 de Marzo?
Al final de nuestra campaña, nos dimos cuenta de que el pueblo se estaba movilizando y organizando. Fue una movilización masiva.

Los periodistas que estaban en nuestra conferencia de prensa no nos creyeron cuando dijimos que vendría un millón de personas a la marcha. La policía estimó que había 500.000 personas, pero una estación de noticias tiene fotografías aéreas y ellos dicenque había entre 1.7 y 2 millones de personas.

Cuando me tocó subir al podio y dije un pequeño discurso, entendí que la gente respondió al boicot. Se oía un rugido en toda la muchedumbre a favor del boicot.

¿Qué preparó el liderazgo del movimiento en Los Angeles para tomar esta iniciativa tan atrevida?
Durante el verano participé en una coalición que se llamaba “La Tierra es de Todos.” No había ninguna organización importante ni políticos que nos apoyaran. No teníamos ningún apoyo de parte de las autoridades. Aún así, organizamos a muchas personas para ir al desierto y encarar a los “Minutemen”.

Después que el proyecto de ley HR-4437 fue aprobado por la Casa de Representantes en diciembre comencé a participar en la “Placita Olvera Pro-Immigrant WorkingGroup.” Estaban organizando acciones, manifestaciones, vigilias y peticiones. Intervine diciéndoles que deberíamos hacer una movilización masiva.

Muchos creyeron que estábamos locos. No participaban y no apoyaban nuestro grupo—algunos no creían en la idea de una movilización de masas. Fue al final de la campaña para el 25 de marzo que la prensa, los activistas establecidos, y los líderes de la comunidad comenzaron a participar.

Muchos grupos izquierdistas todavía están en la coalición. También tenemos MAPA—“The Mexican American Political Association.” Somos una coalición bastante radical y progresista. Es por eso que la derecha extrema y muchos grupos nos han criticado tanto. Ellos ven que somos trabajadores y que sabemos cómo hacer las cosas. También saben que algunos de nuestros miembros tienen la experiencia del año 1986 cuando pasaron la última amnistía. En nuestro grupo tenemos esa historia que nos da cierta autoridad.

¿Como concebiste la idea del boicot del 1ro de mayo?
La idea fue basada sobre el hecho de que la economía estadounidense depende mucho de los inmigrantes. Cuando estábamos protestando contra los ‘Minutemen,’ nos encontramos con la idea de que los inmigrantes son como una carga para la economía de este país. Pero muchos estudios han demostrado una y otra vez que los inmigrantes contribuyen con mucho más de lo que reciben.

Entonces concluí que la única manera de demostrar eso sería usando el boicot y organizando a todos los inmigrantes para no ir a sus trabajos. Cuando vimos llegar a los camioneros del puerto de Los Angeles, nos dimos cuenta que esta sería una acción grande de parte de los trabajadores. En muchos casos amenazaban a los inmigrantes diciéndoles que perderían sus trabajos si no iban a trabajar. Sin embargo muchos se fueron a la huelga. La ciudad de Los Angeles se veía como un día de fiesta nacional. Esto fue algo que nunca he visto en mi vida. Fue como un día mágico.

Creo que logramos un gran éxito. El sábado antes del primero de mayo, Bush y Cardinal Mahoney estaban en la primera página del LA Times hablando en contra del boicot. Ellos también estaban describiendo un programa bracero, el programa de trabajadores temporales, un sendero a la ciudadanía, y otras porquerías. Después del primero de mayo, Bush cambió su retórica. El vino a Orange County, la cuna de los Minutemen, una de las áreas más conservadoras de California, y dijo “en verdad no podemos deportar a 12 millones de personas indocumentadas.”

El 24 de marzo, antes de la marcha, el congreso todavía estaba discutiendo la propuesta de Sensenbrenner [HR-4437]. El 27 de marzo, después de la marcha en Los Angeles, el senado comenzó a debatir la legislación. Nuestras movilizaciones cambiaron la posición de Bush. En vez de decir “Programa bracero” ahora el dice “sendero hacía la ciudadanía.”

¿Estamos satisfechos con este “sendero hacía la ciudadanía?” No. Esto no es nuestra meta esto es como otra manera de decir “programa bracero.” Estamos completamente en contra de cualquier programa bracero o programa de trabajadores temporales. Parece que nosotros hemos cambiado el discurso nacional con nuestras movilizaciones de masas en Los Angeles, encabezadas por la coalición del 25 de marzo.

Estamos luchando por una amnistía completa, inmediata y sin condiciones—esta es la demanda principal del movimiento inmigrante. Ahora, la migra está haciendo incursiones en varios lugares, aunque no lo están publicando mucho en la prensa. Necesitaremos mucha organización al nivel comunitario para responder. Las incursiones tienen muchos efectos negativos en nuestras comunidades. Muchos tienen miedo de ir al doctor o a las clínicas. Muchos padres no están mandando sus hijos a la escuela. Entonces vamos a tener un camino bastante duro en los próximos meses.

¿Existen campañas electorales independientes que el movimiento inmigrante está apoyando en California?
Hay algunos en nuestro grupo que apoyan al “Green Party.” Otros aún apoyan al partido demócrata, pero ellos son demócratas progresistas. Yo creo que estas son dos cosas contradictorias. Uno no puede estar en el movimiento inmigrante y tomar una posición moderada. Uno debe ser fiel al movimiento. Para mantenerse fiel al pueblo, no se puede vender. Hay una compañera de la ISO (International Socialist Organization) que fue candidato para el superintendente de la instrucción pública aquí en California y recibió como 500.000 votos.

Hay personas que están buscando partidos alternativos y creo que las cosas están cambiando. Creo que la búsqueda de un tercer partido va a tener más que ver con los trabajadores—y que va a ser un partido de los trabajadores. Eso sería el ideal que todos los pobres, toda la clase trabajadora, y toda la clase media apoyaría cuando se den cuenta del daño que han hecho el partido Demócrata y el partido Republicano.

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