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“¡Aquí estamos, y no nos vamos!” es el grito de protesta de millones de trabajadores y juventud inmigrante de todas partes del país durante las ultimas semanas. Estas masivas demostraciones han enfatizado el creciente rol de los inmigrantes en nuestra sociedad y su potencial como fuerza política.

Hace 20 años que ha habido un masivo incremento de inmigrantes en los Estados Unidos desde países pobres, especialmente de América Latina y el Caribe. Esto es el resultado de la agenda neo-liberal impuesta en el mundo neo-colonial durante los ultimos 25 años.

La ofensiva capitalista ha producido un enorme crecimiento en la brecha entre pobres y ricos, y ha propulsado la pobreza, el desempleo y desajuste social. Al mismo tiempo, la demanda de corporaciones americanas por una mano de obra barata y explotable aumenta haciendo que los sueldos disminuyan y el lucro aumente.

Pero hoy en día vemos la otra cara de este proceso: el movimiento pro derechos de los inmigrantes ha sacudido la política estadounidense y amenaza detonar luchas sociales más amplias.

El crecimiento de la clase obrera latina
De acuerdo al Censo Americano en el 2000, habían 8.4 millones de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos. Este número ha aumentado rápidamente durante los últimos anos. El Centro Hispánico PEW estima la cifra alrededor de 12 millones. También estiman que el 56% de aquellos sin papeles son Mexicanos y el 78% son Latinoamericanos.

Los latinos se convirtieron en la minoría más grande en los Estados Unidos, y son el grupo étnico que crece mas rápido en el país. Ellos forman parte del 14% de la población, y el Censo Americano estima que serán el 25% en el 2050. La comunidad latina está concentrada en ciertas areas que incluyen el Suroeste, California, y ciudades como Chicago y Nueva York, lo que significa que tiene un peso muy significativo en la clase obrera.

Los trabajadores inmigrantes son una parte crucial de muchos sectores de la economía. Se han convertido en la fuerza mayoritaria en muchas industrias, como hotelera, custodial, embalaje de carne, construcción y restaurantes. Inmigrantes mexicanos continuan siendo la vasta mayoría de los trabajadores agricultures, donde muchos de ellos todavía trabajan por menos que el sueldo mínimo y en condiciones solamente unos pocos mejores que la esclavitud. Este peso en la economía les da a los trabajadores inmigrantes un tremendo poder.

En años recientes, latinos e inmigrantes han estado a la vanguardia del movimiento sindical. Algunas de las más importantes batallas laborales en la pasada década, incluyendo la campaña de Justicia para los Janitores y la huelga de los trabajadores de almacenes en California, han sido lideradas por inmigrantes. En este año, miles de trabajadores inmigrantes se están movilizando en la campaña de Hotel Workers Rising, que es una lucha para ganar sueldos decentes y beneficios y que está en contra de las mega-corporaciones que dominan la industria hotelera.

Estas luchas demuestran que los inmigrantes latinos son en general algunos de los más concientes y combativos en la clase obrera de los Estados Unidos. Esto representa la poderosa clase obrera y las tradiciones socialistas de Latinoamérica, que los inmigrantes traen a los Estados Unidos. La enorme ola de masivas luchas y protestas populares que ha sacudido a Latinoamérica ha incrementado la conciencia de los inmigrantes latinos.

Una Batalla Masiva
HR 4437 fue un detonador en la comunidad latina y provocó una lucha colosal. Toda la comunidad latina ha sido politizada. Preguntas políticas ya no son solo parte de las discusiones de una minoría de activistas, son debatidas durante la cena y en escuelas, lugares de trabajo e iglesias. Estámos precenciando una batalla combatida por los mas oprimidos que se han levantado para gritar “¡Basta ya!”

El movimiento está todavia en su etapa inicial, como podemos percibirlo por su confusa conciencia. Después de un período de inactividad, tomara un largo tiempo para que los millones de trabajadores y juventud que se unen a esta lucha estiren las piernas y ganen experiencia.

Las masivas demostraciones han permitido que la comunidad latina empieze a sentir su poder colectivo. Después de todo, no sera fácil empujar a los trabajadores latinos e inmigrantes a las sombras. A medida que el movimiento se desarrolla y gana confianza, la lucha por igualdad será conectada a otros problemas sociales como derechos de lengua, el racista sistema de justicia, sueldos miserables y la falta de seguro médico.

Para las grandes corporaciones, la posibilidad de que este movimiento desencadene otros problemas sociales como, la constante lucha por mejores sueldos, mejores condiciones de trabajo y derecho de organización de sindicatos, es verdaderamente una pesadilla. En los años cincuenta y sesenta, el movimiento por derechos civiles fue parte crucial en la radicalización de una capa entera de juventud y trabajadores los cuales jugaron un rol vital en los movimientos de estudiantes, feministas, laborales y en contra de la guerra que siguieron.

El debate en Washington, D.C.
El establecimiento político está preocupado porque ha desatado este movimiento, busca activamente alguna manera de desbaratarlo. Pero la nitida división en este tema hace que las cosas sean más difíciles. El debate sobre inmigración ha dividido al partido republicano, lo cual refleja la division entre aquellos que representan los intereses de las grandes corporaciones y el area más populista que depende de una base conservadora y nacionalista. La derecha republicana calcula que puede ganar votos al avivar sentimientos racistas y nativistas y una agenda anti-inmigrante en la sección electoral de los blancos.

De todas maneras, las corporaciones americanas quieren asegurarse de que puedan obtener una continua fuente de labor inmigrante barata. No tiene ninguna objeción al mantenimiento de un regimen de terror en contra de los inmigrantes. Quieren mantenernos sin sindicatos y buenos sueldos, pero sienten que HR 4437 fue demasiado lejos.

Dado el número de inmigrantes indocumentados, el sistema se está convirtiendo muy difícil de manejar porque que crea el problema de una fuerza laboral que no es fidedigna ya que los trabajadores indocumentados tienen que dejar sus trabajos si son arrestados o deportados. Es por esta razón que la clase gobernante quiere asegurarse de que haya una fuerza laboral inmigrante barata más estable y regularizada.

Otro factor es que los dos partidos están compitiendo por los votos de los latinos. Ellos reconocen que sus votos se convertirán más y más importantes en los próximos años. Los demócratas, el otro partido de las corporaciones, espera aprovechar este movimiento para construír una base de votantes leales, cosa que ellos ya han hecho en los años sesenta con el movimiento de derechos civiles y la comunidad afro-americana.

Esa experiencia nos debería servir como advertencia. Los demócratas han ayudado solamente a la pequeña minoría de afro-americanos de clase media, mientras que la vasta mayoría continua sufriendo de pobreza, desempleo y encarcelación.

Desafortunadamente, el movimiento inmigrante tiene muchas fallas en el liderazgo. El liderazgo quiere subordinar las necesidades del movimiento al establecimiento político del partido demócrata. Mientras la mayoría de la gente que participa en las demostraciones son de la clase obrera, el liderazgo del movimiento es más variado, e incluye a latinos de clase media y de clasa alta, además de sindicatos y organizaciones comunitarias.

Los más notables elementos orientados desde el establecimiento incluyen organizaciones de negocios latinos, la gran prensa, y el liderazgo de la iglesia católica. Estos grupos ayudan al movimiento porque la legislación anti-inmigrante es una amenaza a su base política y económica. El liderazgo de la clase media y muchas organizaciones de inmigrantes también buscan una manera de unirse y trabajar con el establecimiento y no están dispuestos a depender en el poder de la clase obrera latina.

La comunidad latina, al igual que todas las otras comunidades, está dividida por intereses de clase irreconciliables. La riqueza de los capitalistas latinos está basada en los sueldos míseros de trabajadores latinos. Al construír este movimiento, los trabajadores latinos no deben depender en la clase dirigente latina, porque ellos inevitablemente vacilan en la lucha por derechos para los inmigrantes, sueldos de acuerdo al costo de la vida, salud pública y sindicatos. Ya hemos visto este tipo de resistencia desde las secciones más conservadoras y desde la burguesía puesto que se oponen a la idea del paro nacional el primero de Mayo.

El movimiento pro derechos inmigrantes ha sido mayoritariamente un movimiento latino, y tiene un fuerte caracter de nacionalismo latino. Esto es una entendible respuesta al sofocante racismo que los latinos sienten todos los días y al imperialismo americano que ha dominado al pueblo latinoamericano.

Pero para contruír un movimiento pro derechos inmigrantes sólido, es esencial que podamos unirnos a otras comunidad inmigrantes que también son oprimidas – los asiáticos, africanos, árabes, haitianos y europeos del este – y también a los trabajadores nativos porque ellos serán aislados por el nacionalismo latino. La razón es que para derrotar las corporaciones, necesitamos construír un movimiento de la clase obrera que este unido.

Es vital que este movimiento sea atractivo concientemente y sistematicamente a trabajadores blancos y negros en los Estados Unidos. Necesitamos explicar que la lucha por los derechos inmigrantes es en el interés de todos los trabajadores. Este movimiento necesita demandar abiertamente sueldos de acuerdo al costo de la vida y salud pública para todos los trabajadores –inmigrantes y nativos. Necesitamos notar que nuestro enemigo son las grandes corporaciones. No debemos caer en la trampa de ponernos en contra los unos con los otros – trabajadores blancos en contra de los negros y vice versa. Nuestro slogan debe ser: “Un ataque a uno, es un ataque a todos!”

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